En el chat del grupo
Mesa para ocho el sábado
El chat se llamaba «¿¿¿Reencuentro???» y llevaba cuatro días en marcha. Mariana lo repasó en el tranvía, de vuelta a casa. Lunes: «tendríamos que hacer algo, en serio». Martes: once mensajes sobre si la comida italiana era demasiado pesada. Miércoles: la foto del perro de alguien. Hoy Ángela había escrito «La verdad, a mí me viene bien cualquier día, lo que quieran todos», y con ella ya eran seis las personas que querían lo que quisieran todos.
Mariana se bajó una parada antes para poder escribir mientras caminaba. Armó una encuesta con dos fechas y debajo puso: «La votación se cierra hoy a las nueve. Gana la mayoría. Reservo yo». A las 8:30 cinco habían votado por el 14. Vero no había votado. A las 9:01 Mariana llamó al restaurante del río, el del pan de queso, y reservó para ocho a las 7:30. Después publicó: «Listo. Sábado 14, 7:30, mesa a mi nombre. Si alguien no va, que me avise antes del jueves, necesitan el número definitivo». Le había llevado once minutos. No entendía por qué habían hecho falta cuatro días.
Pulgares, corazones, «nos salvaste». Luego Vero: «Sí, jefa». Y una carita haciendo el saludo militar. Mariana se detuvo en la acera. Era una broma. Seguramente era una broma. Pero Vero tampoco había votado y ahora le tocaba un sábado que no había elegido. Mariana empezó a escribir «Alguien tenía que hacerlo», que era exacto, y lo miró. Pensó en el último reencuentro, cuando Vero se fue temprano y nadie le preguntó por qué.
Borró la línea y le escribió directamente a Vero: «¿De verdad te viene bien el 14? No votaste. Si el sábado es mal día, prefiero saberlo ahora y no el jueves». Seguía sonando un poco a inspección. Lo mandó igual. «El sábado está bien», contestó Vero. «Es que me canso de que los planes me pasen por encima. Pero yo tampoco habría reservado nunca, así que... Gracias.»
«Entonces tú eliges adónde vamos después», escribió Mariana. «Esa parte no la organizo yo.» Lo decía en serio. También se dejó una nota privada para comprobar el viernes si Vero había elegido algún sitio.