En el chat del grupo
La discusión del hervidor
Todo empezó cuando Samuel escribió que no se puede preparar una cena de verdad en un cuarto donde solo hay un hervidor de agua. «Cuscús», tecleó Nicolás a los pocos segundos. «Huevos, con paciencia. Verduras, escaldadas. Fideos, obviamente. Ya van cuatro platos y todavía no me he esforzado.»
Estaba en un banco delante de la lavandería, y la media hora siguiente fue lo mejor de su día. Samuel dijo que dejar algo en remojo no era cocinar. Nicolás le pidió que definiera cocinar. Samuel dijo que era aplicar calor durante un tiempo, y Nicolás dijo que eso era un hervidor, muchas gracias. Cuando Samuel por fin cedió, con un cansado «bueno, técnicamente sí», Nicolás sintió que la pregunta se quedaba sin gracia y se cambió de bando en el acto. «Aunque tienes razón en que eso no sería una cena. Una cena necesita una sartén, y algo que salga un poco mal.»
Catorce mensajes, todos suyos. En algún punto, entre medias, Rocío había escrito: «No me dieron el apartamento. Ya van tres». Él había contestado sin frenar: «Está claro que el destino te quiere en un cuarto donde solo hay un hervidor». Y había seguido con lo suyo. Solo cuando pitó su secadora se dio cuenta de lo que faltaba. Rocío contestaba a todo. Le mandaba un solecito a cualquiera que comentara el tiempo. Debajo de su chiste no había absolutamente nada.
Subió por el chat y releyó el mensaje de ella. Dormía en el sofá de su prima desde la primavera. Abrió un chat privado. «Perdona, fue un chiste malo», escribió, y lo miró. Con eso era ella la que tenía que consolarlo a él. Lo borró. «Tres seguidos es una porquería, y yo pasé por encima sin mirar. ¿Qué falló con este? ¿Y cuándo es la próxima visita? Voy contigo y discuto yo con el de la inmobiliaria.»
La respuesta tardó unos minutos. «El jueves a las seis. Pues sí, la verdad. Por favor.» «Hecho.» Lo apuntó en el calendario en ese mismo instante, porque se conocía. De vuelta en el grupo, subió una foto que había tomado el invierno anterior y que guardaba precisamente para ocasiones así: un huevo, dentro de un hervidor, con cara de duda.